Llegué casi sin aliento al lugar en el que me había citado Charlie para negociar sobre nuestro pequeño proyecto independiente con los productores y patrocinadores interesados. Después de una breve charla, logramos cerrar el trato. Luego de despedirnos y salir del edificio, Charlie se fue corriendo a hacer los preparativos necesarios para comenzar a filmar cuanto antes, aunque aún nos faltaba contratar al equipo técnico y hacer el casting. Yo por mi parte, y dado que no tenía nada mejor que hacer, fui a mi departamento a llamar a mi padre para darle la gran noticia de que en mi tercer día de estar en Australia —pero bueno, para eso había ido a aquel país: a trabajar y lograr mi sueño—, ya había conseguido lo necesario para mi primer largometraje. Estaba que no cabía de contenta, fue más fácil de lo que había imaginado, sin duda fue un golpe de suerte que mi guión hubiera pegado tan pronto, aunque en buena parte se debía también a que Charlie, que ya se había hecho de un modesto renombre desde la universidad gracias a su talento, en el tiempo que esperaba a que yo llegara, ya había hecho su trabajo consiguiendo algunas audiencias para presentar nuestro material —y digo nuestro porque nos habíamos aferrado a una condición: si el guión era aceptado, él dirigiría—, prácticamente él lo hizo todo, en cuanto lo viera tendría que agradecerle.
Al llegar a mi aún vacía y solitaria casa, llamé a papá, se puso tanto o más feliz que yo por mi reciente logro, le prometí que lo llamaría en el preciso momento en que empezara la filmación, yo como guionista no tenía prácticamente que hacer nada ya, mi trabajo estaba hecho, y estaba segura de que Charlie se apegaría a él y que no le cambiaría ni una coma, a menos que fuera estrictamente necesario; sin embargo yo iba a estar todos los días de filmación, sabía que disfrutaría todo el proceso.
Después de una larga charla con mi padre sobre perseverancia, éxito en la vida, la familia y otras cuantas cosas más; tomé una ducha, preparé spaguetti y cuando me disponía a sacar el pollo de la nevera, llamaron a la puerta. Era Charlie, en cuanto lo vi me abalancé sobre él para estrecharlo.
— Sí, yo también estoy feliz— dijo en tono amigable.
— Gracias, todo es gracias a ti, mira, mi tercer día en Australia y ya tengo trabajo — admití animada.
— No te emociones tanto, no es un trabajo fijo y tendrás una única paga — se apresuró a decir — aunque te alcanzará para sobrevivir un tiempo — agregó en tono de broma, aunque era muy cierto.
— Pasa, no te quedes en la puerta.
Como era lo único que tenía, brindamos con soda, comimos spaguetti con pollo y charlamos un rato. Luego mi invitado pidió algo de música. Puse uno de los discos indispensables que había traído junto con mis libros. Y me enteré de algo.
— ¿Te gustaron los regalos? —preguntó reprimiendo una sonrisa.
— ¿Cómo sabes que ...? —no terminé la pregunta. Lo miré entrecerrando los ojos, inspeccionándolo— ¿Tú los enviaste?, no tenías que hacerlo, te pagaré en cuanto tenga dinero...
— Olvídalo —dijo interrumpiéndome—, sé que necesitabas esos aparatos. Cuando yo llegué aquí no sabes cómo sufrí por ellos, no quería que pasaras por lo mismo, si te hace sentir mejor te dejaré que me pagues luego, no hay prisa. Traje una película que quiero que veas ―dijo cambiando de tema―.
— En serio te lo agradezco, no debiste hacerlo, te pagaré lo más pronto posible. Gracias.
Luego de una amena plática, unas cuantas carcajadas y unos sorbos de nuestras sodas, nos acomodamos para ver la película en unos improvisados asientos hechos con cajas. Para cuando terminó la película y nuestra charla ya había oscurecido, eran alrededor de las 22:00 horas cuando convencí a Charlie de que se fuera a descansar. Yo también necesitaba tomar un respiro de tan agitado y largo día.






2 comentarios:
Waaaa, Charlie te regaló las cosas :D
Ainsss qué lindo es n.n...me pregunto qué largometraje será y quiénes serán los aptores (actores) hahahha
Me uzzta, me uzzta :D
TQM
Esta hitoria me dejo tomada para siempre...tus aventuras en Australia ya estan para libro...porfavor cuentamelo todo.
Fiel para siempre
Vero
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