viernes, 24 de abril de 2009

Autobiografía

Nací en México un 3 de octubre de 1988. De familia algo dispareja: mi padre es del pintoresco estado de Michoacán, hijo de campesinos y talentoso estudiante, pronto se trasladó a la Ciudad para prosperar y tener lo que dicen "una vida mejor", quería estudiar leyes pero la vida lo llevó por otro camino: actualmente es un exitoso publicista y dirige su propia agencia; mi madre es de Guanajuato, es secretaria y ama de casa. Tengo tres hermanos, Estephania de diecisiete, Valeria de diez y Ricardo de ocho.
Estudié siempre en el país. Desde pequeña, mi padre me inculcó la importancia de la lectura y del estudio; solía comprarme libros de cuentos de hadas y similares, después me guió hasta Dickens, Hemingway, Twain, Carroll, los Grimm... hasta que tuve mis propios intereses. A los nueve le pedí Drácula, a lo cual se negó argumentando que era muy pequeña para esa clase de libros, me lo concedió dos años después. Se supone que mi país no es muy afecto a la lectura, así que eso me hacía la "típica niña inusual" que, a diferencia de otros niños de mi edad, amaba leer. Pero también sabía divertirme jugando como el resto del mundo, de hecho, era una niña traviesa: trepaba árboles para ver los huevitos de los nidos, saltaba del columpio en movimiento; recuerdo que en una ocasión, mientras estaba de vacaciones de Michoacán, pisé accidentalmente y trayendo sandalias, lo que parecía ser una colonia de hormigas de fuego, de inmediato salieron de su hormiguero, subieron por mis pies y comenzaron a picarme, salí corriendo y gritando que las hormigas me picaban, llegué hasta mi padre que me las sacudió con las manos y me mandó a que me quitara los pantalones por si aún quedaba alguna malvada hormiga dentro de ellos. En fin, era tan traviesa, que en dos ocasiones me fracturé el brazo izquierdo.
También es cierto que era algo violenta, por lo que mis padres me inscribieron en clases de Tae Kwon Do. Funcionó, mi agresividad disminuyó hasta convertirme en alguien ligeramente explosivo.

En la preparatoria me volví un poco introvertida, mi inquietud por el arte me llevó a estudiar teatro, pintura, fotografía y cine; pero finalmente la literatura me sedujo.
Al terminar la preparatoria, gané una beca completa para estudiar en Inglaterra. Desde antes de partir dominaba el inglés y medianamente el francés. Al llegar allá estudié Literatura Inglesa y perfeccioné el francés y aprendí japonés; sin dejar nunca de ejercitar mis otras habilidades. A la par de mi carrera estudié fotografía, uno de mis hobbies, llegando a emplearme profesionalmente. También tuve la fortuna de que en la universidad se impartieran clases de Guión Cinematográfico. Fue durante este tiempo cuando mi creatividad era casi ilimitada, y escribía tanto guiones como novelas cortas y demás.

Charlie, amigo desde la secundaria, se había trasladado a Sydney, Australia. Dado que siempre fuimos muy unidos, a él le enviaba todos mis trabajos, hasta que uno de mis guiones lo deslumbró según él , y dijo que ya había comenzado a buscar la realización de la película con ese guión.
En cuanto me gradué, volé, literalmente, a Australia. Nunca soporté mucho el sol, pero el de Australia era diferente al de mi país, la brisa marina lo hacía soportable. El resto de la historia, ya lo saben: a mi llegada a Australia Charlie consiguió el contrato para llevar a cabo la película que fue un pequeño gran éxito, e incluso me permitió conocer a uno de mis ídolos: Hugh Jackman. Posteriormente obtuve trabajo como guionista en una serie televisiva y actualmente me encontraba junto con Charlie en la pre-producción de una segunda película basada en uno de mis trabajos favoritos, antes de que sobreviniera la tragedia.